Del Choco Krispis a la Ciencia de Alimentos

«Todos los grandes hechos y todos los grandes pensamientos tienen un comienzo ridículo«

Albert Camus

Mi punto de origen

Mi nombre es Andrey Sandoval Domínguez y por causas ajenas a mi voluntad y después de algunos años hasta que uno toma consciencia en su infancia, caí en la cuenta que había nacido en una ciudad llamada Culiacán, Sinaloa, México. Una ciudad tropical hermosa, clima muy húmedo, bastante caluroso y con un entorno ardiente, pero bueno eso es tema para otro blog… Bien… pues en esta ciudad, alrededor de mis 12-13 años de edad, al momento de desayunar un cereal de Kellogs sentí un gran interés, como nunca antes, por leer esa caja llena de colores, que contenía juegos, la forma de preparación para disfrutar del cereal con leche y frutas, información sobre el fabricante, etc… pero lo que atrajo totalmente mi atención fue la lista de ingredientes y como explicaban, en una de las partes laterales de la caja, lo que eran las 6 vitaminas y hierro que se incluían en la fórmula del cereal y los beneficios a nuestra salud… Fue a partir de ese momento que un nuevo mundo se abrió ante mi en cada alimento procesado que llegaba a mis manos. Leía todos los ingredientes y trataba de imaginar, de acuerdo al nombre de cada ingrediente, cual era su función en el alimento. En ese tiempo no había la gran cantidad de información que tenemos ahora al alcance de nuestras manos para consultar y conocer más sobre este tema, además las listas de ingredientes eran muy básicas y sencillas, así que con un poco de imaginación era fácil deducir para que se utilizaban algunos de ellos. Veamos por ejemplo la lista de los Choco Krispis en los años 80s era algo como esto:

Ingredientes: arroz, azucar, sal, cocoa, malta, vitaminas A, B1, B2, B6, B12, niacina y hierro.

Hoy en la actualidad los ingredientes de este mismo cereal indican lo siguiente:

Ingredientes: arroz, azúcar, cocoa, maltodextrina, extracto de malta, sal yodada, aceite vegetal, saborizantes artificiales (melaza, vainilla), colorantes artificiales (amarillo No. 6, azul No. 1, rojo No.3, rojo No. 40), tocoferoles en mezcla (antioxidante). Vitaminas y minerales: carbonato de calcio (calcio), ascorbato de sodio (vitamina C), hierro reducido, óxido de zinc, alfa-tocoferol acetato (vitamina E), palmitato (vitamina A), cianocobalamina (vitamina B12), colecalciferol (vitamina D), ácido fólico.

Hay grandes cambios, otros ingredientes, algunos de ellos con nombres que pueden sonar extraños a la gran mayoría de las personas. Pero para no hacerte el cuento más largo, esta fascinación por la composición de los alimentos, cuando aún estudiaba la secundaria, me llevó años después a elegir continuar mis estudios en un bachillerato técnico, el cual es diferente a una preparatoria normal ya que egresas de ahí con una preparación técnica básica para trabajar en la industria. Así que por una gran casualidad al finalizar la secundaria y a pocas semanas antes de iniciar el nuevo ciclo escolar, se abrieron las inscripciones a una nueva escuela llamada CBTis # 224 que era el primer bachillerato técnico con la especialidad de técnico en alimentos en Culiacán. Así que soy egresado de la 1er generación de técnicos en alimentos del CBTis # 224, donde realicé mis prácticas profesionales en una empresa llamada Productos Chata y al terminar me fuí a Puebla a estudiar en la UDLA-P la carrera de Tecnología de Alimentos y en esa misma universidad estudié luego una Maestria en Ciencias con especialidad en Ingeniería de Alimentos y así es como he estado desde hace tiempo dentro del entorno de la ciencia y la tecnología de alimentos, sus procesos de elaboración, ingredientes, aditivos, material de empaque, etc… trabajando para y con la industria en la solución de problemas y buscando oportunidades para el desarrollo de nuevos productos, optimización de fórmulas, mejoras en la vida de anaquel, reducción de costos, incremento de rendimientos, cambios en texturas, sabores, entre otras cosas… lo cual me lleva finalmente al objetivo para lo cual he creado este blog, que es el compartir el conocimiento que he ido adquiriendo sobre ciencia y tecnología de alimentos pero de una manera muy, muy práctica para que cualquier persona con un interés especial por los alimentos, sea capaz de desarrollar un nuevo producto o modificar uno existente, ya sea porque lo requiera para iniciar un negocio o para alguien que tenga una pequeña o mediana empresa y necesite hacer algunos cambios para que su producto sea más atractivo a los consumidores. Mi propósito es darles tips, herramientas, sugerencias, contarte mis experiencias, hablar sobre investigaciones y otros temas actuales e interesantes sobre alimentos y quizá de repente opine sobre algún otro asunto que me parezca fascinante pero siempre con la finalidad de aprender cosas que nos sean de utilidad. Quiero hacerlo con un lenguaje claro y sin tantos tecnicismos para que sea entendido fácilmente. La educación, ahora mismo, en algunas áreas del conocimiento se obtiene a la manera de Netflix, es decir, cada persona elige sólamente los temas o cursos que quiere aprender o según las habilidades que desea desarrollar de acuerdo al proyecto en el que se involucre y esto contribuye a que en nuestros cerebros hay un cruce impresionante de información que más tarde explotará en ideas y en productos que hoy ni siquiera imaginamos… Así que sólo quiero colocar aquí un granito de arena a esas personas que aprenderán surfeando en el mar de conocimiento localizado en la nube y también por sí algún día el Alzheimer me alcanza.

Por hoy es todo lo que tengo que para contar, así que finalizaré este día como lo hago cada noche luego de muchos años, cenando mi delicioso Choco Krispis, que por lo que veo, en su caja, en este momento, ahora tiene un sabor más Chocolatoso!!!

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