Coagulación en Queso y Quesal

Los sapiens dominan el mundo porque sólo ellos son capaces de tejer una red intersubjetiva de sentido…que existe puramente en su imaginación común.

Yuval Noah Harari, Homo Deus
Coagulación enzimática de lechada de semilla de hemp para obtener Quesal Tipo Panela de Hemp

INTRODUCCIÓN

Actualmente estoy trabajando en un proyecto para desarrollar Quesales, que significa Quesos Vegetales, (en esta liga puedes leer mi propuesta de llamarlos así (QVA – Publicaciones | Facebook). La idea es obtener un producto vegetal que imite a los Quesos (lácteos), no sólo en la complejidad de aromas y sabores sino también en el proceso de obtención y en la simplicidad o sencillez de ingredientes que se usan para elaborarlos. Así que debido a esto me encuentro investigando los diferentes tipos de quesos, como se elaboran cada uno, sus características, etc… Básicamente todo lo que escribo en este blog de intotheingredientverse lo hago pensando en todos aquellos temas en lo cuales me interesa conocer, reforzar o profundizar más. Hace años me quedó muy claro que la mejor forma de aprender algo consiste en explicar o enseñárselo a alguien más, así que aquí estoy escribiendo estas notas para explicárselas a una versión más joven de mi mismo, de una manera que pueda entenderlas fácil y rápidamente para aplicarlas de inmediato.

COAGULACIÓN DE LECHE PARA FORMAR QUESO

Así que por cuestiones prácticas y para enfocarme en lo que me interesa en este momento, voy a resumir el Proceso de Transformar la Leche en Queso en 3 pasos principales:

  1. Formación de cuajada (Estandarización, pasteurización, acidificación (cultivos o ácidos) y coagulación (enzimas, ácido, temperatura)
  2. Desuerado (cortado, cocinado y drenado)
  3. Refinado (salado, formado, prensado y madurado)

El paso a revisar en este momento es la Formación de la Cuajada, en especial el proceso de coagulación.

La Coagulación es el punto de partida y una de las etapas más importantes para la elaboración de los quesos. Es aquí donde sucede la “magia” de transformar la leche líquida en una masa semisólida que, por lo general, se le denomina “cuajada”, “gel” o “coágulo”. Este paso depende principalmente de las proteínas en la leche, las cuales influyen en el rendimiento y características del queso.

La coagulación de la leche puede lograrse de diferentes maneras:

  1. Acción enzimática
  2. Adición de ácido
  3. Adición de ácido con alta temperatura

La proteína más importante en la elaboración de quesos es la caseína.

Las moléculas individuales de caseína se caracterizan por tener un extremo que es polar y soluble en agua (hidrofílico) y otro que es no-polar e insoluble en agua (hidrofóbico), pero soluble en grasas.

Debido a estas características las moléculas individuales de caseína se agrupan en estructuras esféricas muy estables llamadas micelas. La parte central de la micela es altamente hidrofóbica, porque ahí se agrupan los extremos no-polares de cada molécula de caseína y en la superficie esférica de la micela se encuentran los extremos polares, que tienen forma de filamentos y están cargados negativamente. A estos filamentos se les conoce como κ-caseína.

En la leche fluida, las micelas de caseína están dispersas y flotando en el líquido ya que se repelen unas a otras debido a su carga negativa (de la misma manera que los imanes, “polos iguales se repelen”). En otras palabras, los filamentos de κ-caseína impiden que las micelas puedan pegarse unas a otras y formen agregados o coágulos. Así que el principal objetivo para elaborar un queso es quitar, de alguna manera, este obstáculo para poder unir y crear una malla de micelas de caseína que formarán la estructura del queso. Es precisamente para esta función que se utiliza la coagulación, que como comenté anteriormente puede hacerse de 3 formas:

  1. Acción enzimática

También denominada coagulación enzimática convierte la leche líquida en un gel por la acción de enzimas proteolíticas. El ingrediente más utilizado para este fin es el cuajo renina (obtenido del estómago de terneros) que consiste en una mezcla enzimática de quimosina (en mayor cantidad) y pepsina. También hay cuajos de origen vegetal y microbianos para cuajar la leche.

De manera muy simple, la función del cuajo es actuar como una navaja que corta efectivamente los filamentos de κ-caseína que impedían la unión de las micelas. Sin estos filamentos, las micelas de caseína ahora pueden juntarse y formar un agregado semisólido o cuajada que será la base de los quesos. El cloruro de calcio, que se usa comúnmente en este proceso, sirve como un pegamento entre las micelas de caseina para reforzar y mejorar la firmeza de la cuajada Muchos quesos se elaboran de esta manera como cheddar, gouda, quesos frescos, etc.

  • Adición de ácido

También denominada coagulación ácida o láctica consiste en el uso de ácidos para coagular la leche. El ácido puede añadirse directamente al fluido lácteo o de manera indirecta al ser producido por la flora microbiana natural presente en la leche o con la adición de cultivos iniciadores (bacterias acidolácticas).

La manera sencilla de ver esto es la siguiente, el ácido que se agrega o se produce en la leche aporta cargas positivas que van a neutralizar las cargas negativas que rodean a las micelas de caseína, por lo tanto, las micelas ya no se repelerán y comenzarán a juntarse o pegarse entre ellas formando la cuajada o coágulo. Este efecto es aún mayor en el punto isoeléctrico de las caseínas, que es donde la carga eléctrica es cero (pH = 4.6). Aquí hay un punto importante que debemos considerar y es que entre mayor sea la acidez, se perderá o se disolverá el calcio de las micelas de caseína y por lo tanto un queso ácido será más suave. Algunos quesos obtenidos de esta manera son el cottage, quark, queso crema y chèvre.

  • Adición de ácido con alta temperatura

Este tipo de coagulación es una variante de la coagulación ácida. Puede llamarse coagulación ácido-térmica. En este proceso se utilizan tanto el ácido como el calor para coagular la leche. Anteriormente revisé el efecto de la adición de los ácidos. Así que aquí sólo vamos a complementar lo que sucede cuando se aplican altas temperaturas. Es importante saber que en la leche, además de la caseína, existe otro tipo de proteínas llamadas proteínas del suero.

Sencillamente lo que buscamos al aplicar altas temperaturas es lograr que las proteínas del suero participen en el proceso de coagulación. El calor afecta las proteínas del suero desnaturalizándolas, es decir cambia su estructura nativa o natural y sus propiedades fisicoquímicas. Esta nueva estructura hace que algunas porciones de las proteínas del suero interactúen y se peguen entre ellas o se adhieran a la caseína, sí esta está presente. Una vez que las proteínas del suero han sido cocinadas (>79°C) y por tanto desnaturalizadas, la adición del ácido a esta temperatura contribuirá a coagularlas y se obtendrá una cuajada de suero de leche y sí hubiera caseína presente entonces se obtendrá una cuajada de caseína con suero de leche. Ejemplos de este tipo de quesos son ricota de leche, ricota de suero (requesón) mascarpone y paneer.

Un punto interesante con respecto al proceso de cuajado es que en la coagulación enzimática se recupera aproximadamente el 76-78% de la proteína de la leche, pero con la coagulación ácido-térmica se puede recuperar hasta el 90% de las proteínas.

COAGULACIÓN DE LECHADA PARA FORMAR QUESAL (queso vegetal)

Es importante conocer este proceso de coagulación en la leche con la finalidad de tratar de reproducirlo en lechadas vegetales. Algunos puntos que debemos considerar para diseñar un proceso con el cual sea posible obtener un producto vegetal con características similares a un queso de leche de vaca son los siguientes:

  1. Contenido de proteínas

Por lo general las lechadas vegetales, excluyendo la de soya, son bajas en proteínas (almendras, nuez de la india, macadamia) y algunas de ellas como las lechadas de avena, arroz y coco carecen básicamente de estas. Así que es necesario buscar una fuente vegetal de proteína concentrada que se pueda combinar con estas lechadas vegetales para experimentar con el proceso de cuajado. Una de las proteínas que he estado evaluando y que me ha funcionado muy bien, después de varias pruebas, es una proteína funcional de chícharo. Aquí en esta liga puedes leer algo de lo que he aprendido para obtener un Quesal de Almendra & Proteína de Chícharo, tipo Panela (QVA – Publicaciones | Facebook).

  • Relación Grasa/Proteína

Una vez que se ha seleccionado la proteína vegetal que se mezclará en las lechadas vegetales, un punto que debemos considerar es la relación entre el contenido de grasa y el contenido de proteínas. En los quesos de leche, el cociente de esta relación va desde el 0.9 al 1.2 según la textura, rendimiento, sabor o tipo de queso que deseamos. Así que es necesario establecer con qué relación vamos a estandarizar las lechadas vegetales al menos para obtener una cuajada firme. Aquí en este post te platico cual es la relación que me ha parecido más útil o atractiva considerando el sabor y textura del Quesal (QVA – Publicaciones | Facebook).

  • Coagulación

He revisado muchas páginas en internet y algunos libros con recetas para preparar quesos veganos y la mayoría de ellos utiliza la pulpa obtenida de licuar nueces, granos y/o semillas con agua. De esta manera obtienen un producto semisólido, el cual moldean y prensan para eliminar agua y darle una forma similar al queso. El inconveniente que veo aquí es que al hacerlo de esta manera se están incluyendo algunos componentes (como fibras y almidones) que no se encuentran en los quesos de leche y esto tiene como resultado que la textura muchas no sea similar a la del producto lácteo. Los quesos veganos caseros que se hacen de esta forma son muy buenos, pero no me atrevería a llamarles quesos yo diría más bien que son purés vegetales saborizados. Hay algunas personas que han hecho una mejor aproximación a los quesos lácteos al fermentar estos purés vegetales con lo que han obtenido excelentes resultados y sabores más complejos parecidos a los de los quesos pero la textura aún está muy alejada. La intención del proyecto en el cual estoy trabajando es partir de una lechada fluida de nuez o semillas (así como se parte de leche de vaca fluida) y cuajarla en las 3 formas en las que se cuaja la leche, lo más fácil posiblemente sea la combinación de ácido con calor para desnaturalizar las proteínas vegetales y lo más difícil la coagulación enzimática. En las lechadas vegetales el cuajo de origen microbiano y el vegetal no son útiles para formar cuajadas, ya que son muy específicos para usar con caseína, pero pueden ser de utilidad para desarrollar sabores en quesos vegetales por proteólisis. La enzima que ha funcionado muy bien para coagulación vegetal es la transglutaminasa, pero se necesitan proteínas vegetales que funcionen como un sustrato adecuado para esta enzima, no todas las proteínas vegetales dan buenos resultados. Aquí en estos 2 posts puedes leer algunos de mis comentarios respecto a la variabilidad de las proteínas vegetales y que sucede cuando mezclas transglutaminasa con cuajo microbiano: QVA – Publicaciones | Facebook y QVA – Publicaciones | Facebook

Con respecto a la coagulación ácido-térmica, apenas acabo de realizar mi primer prueba con muy buenos resultados en un Quesal Tipo Ricotta de Semilla de Hemp (cáñamo), en este caso la temperatura para cocinar las proteínas vegetales posiblemente deba ser menor a los 79°C ya que al parecer, según mis pruebas, son más sensibles que las proteínas lácteas. Aún no publico el post pero más adelante podrás verlo en la página de Facebook de QVArtesanal.

Aún tengo pendiente realizar pruebas con coagulación ácida y más adelante cuando tenga que elaborar quesales con características de fundido y elasticidad será necesario evaluar algunas gomas, almidones y fibras para lograr esta funcionalidad debido a que las proteínas vegetales carecen de esta propiedad que es un rasgo distintivo de la caseína.

¡¡¡Mientras tanto a disfrutar mi Quesal Tipo Ricotta de Hemp!!! …. Por cierto, al estar realizando varias pruebas de coagulación fue precisamente con la semilla de hemp que pude visualizar un proceso y producto similar al de un queso de leche… El 1, 2, 3… Formación de Cuajada, Desuerado y Refinado.

Transglutaminasa en alimentos

Tengo que pensar en otra cosa, es hora de cambiar el rumbo. El mundo está girando locamente y yo ya estoy cansado de estar tan cuerdo…

Marciano Cantero, 1986, Album Contrarreloj
Distintas funciones de las enzimas: Arriba (papaína para ablandar carne). Abajo (transglutaminasa para reestructurar carne)

La gran mayoría de las personas, sobre todo las que aman la carne, conocen muy bien lo que es la Papaína o al menos saben para que se utiliza. La papaína es una enzima proteolítica que se obtiene del látex de la papaya verde o inmadura. Una enzima es un catalizador biológico y como tal, su función es acelerar la velocidad de las reacciones químicas. En este caso, la papaína rompe varios enlaces químicos y descompone rápidamente a las proteínas en moléculas más pequeñas como péptidos y aminoácidos. Uno de los usos principales de la papaína, debido a esta característica deteriorativa, es el ablandamiento de la carne. También se utiliza en la clarificación de bebidas e incluso puede usarse como sustituto de cuajo renina en la elaboración de quesos. Otras enzimas proteolíticas con la misma propiedad de suavizar carne son la bromelina (piña), ficina (higo) y actinidina (kiwi). Para explicarlo en palabras sencillas, las enzimas proteolíticas, como la papaína, son responsable de la DESUNIÓN, degradación o desintegración de moléculas.


Pero en la naturaleza también existen enzimas que favorecen la UNIÓN de moléculas y pertenecen a una amplia clase de enzimas, llamadas Transglutaminasas (Tg), que tienen la capacidad de unir a proteínas, péptidos y otras aminas primarias mediante la creación de enlaces químicos. Esta clase de enzimas están distribuidas ampliamente en la naturaleza y por tanto la encontraremos en el ser humano, en animales, plantas y microorganismos. Por ejemplo, la Tg que tenemos en nuestro cuerpo forma parte del sistema de cicatrización y coagulación de la sangre.


La transglutaminasa de uso comercial en alimentos es de origen microbiano y se obtiene principalmente de una bacteria llamada “Streptoverticillium mobarense” pero también puede aislarse de otras como por ejemplo “Bacillus subtilis”. La ventaja de usar Tg de origen microbiano, en comparación a la obtenida en plantas y animales, es que su actividad es independiente de la presencia de calcio y esto facilita bastante su uso en los procesos alimentarios.


La Tg se utiliza para agregar valor a los alimentos de una manera sencilla, así podemos desarrollar fácilmente productos de conveniencia que sean nutritivos, seguros y asequibles.


La funcionalidad de la Tg en los alimentos es mejorar la firmeza, viscosidad, elasticidad y capacidad de retención de agua. Pero para que la enzima realice estas funciones es necesaria la presencia de proteínas en el alimento. Básicamente el trabajo de la Tg es unir diferentes cadenas de proteínas mediante enlaces químicos, donde los puntos de unión serán solamente entre los aminoácidos glutamina y lisina de cada cadena de proteína. Así que sí queremos usar la Tg para formar geles, incrementar la viscosidad, mejorar la firmeza o unir 2 piezas de carne requeriremos por lo tanto de una concentración crítica de enlaces de glutamina y lisina y esto se consigue ya sea con alimentos ricos en proteínas o añadiendo un contenido extra de proteína al alimento.


Las proteínas que podemos usar para favorecer la unión pueden ser de origen animal o vegetal, pero no todas las proteínas funcionan adecuadamente con la Tg (no son buenos sustratos para la enzima).

Las proteínas que tienen Muy Buenos resultados con Tg son:

  • Caseína y caseinato de sodio: ambos provienen de la leche
  • Gelatina y miosina: provenientes de la carne (res, cerdo, aves, pescado)
  • Globulinas: provenientes de la soya

Otras proteínas que muestran un Buen Resultado, aunque no tanto como las anteriores, son la gliadina y glutenina provenientes del trigo, así como el colágeno obtenido de res, cerdo o aves.

La proteína “nativa” de chícharo, por ejemplo, no es un buen sustrato para la Tg porque su estructura proteica no permite la unión entre cadenas de proteínas dado que sus aminoácidos glutamina y lisina no están expuestos o al exterior de la cadena proteína, sino protegidos internamente en su estructura. De hecho, la proteína «nativa» de chícharo por si misma tiene una funcionalidad muy baja para ser usada en la elaboración de alimentos, salvo que se utilice solo para aporte nutrimental (incrementar nivel de proteína). Debido a esto algunos fabricantes de proteína de chícharo han cambiado el proceso de obtención para modificar la estructura de la proteína mediante métodos enzimáticos y físicos. El producto obtenido es una proteína «funcional» de chícharo. Esta «nueva» estructura proteica mejora sus propiedades emulsificantes, de formación de gel y su capacidad para retener agua, pero además, al parecer, la estructura expone hacia el exterior los aminoácidos glutamina y lisina y esto contribuye a que esta proteína funcional se comporte como un buen sustrato para la Tg, no al mismo nivel de las proteínas de soya o de la caseína, pero sí muy similar al de las proteínas de trigo.


Los usos específicos de la Tg en alimentos son los siguientes:

  • En quesos: incrementar rendimientos entre el 15-20%, reducir sinéresis, incrementar y mejorar textura, etc.
  • En bebidas lácteas: mejorar la textura, incrementar la cremosidad, eliminar el uso de gomas u otros ingredientes de alto costo, etc.
  • En carnes, aves, pescados y mariscos frescos: reestructurar productos o recortes de bajo valor comercial para crear productos de alto valor agregado. Mejorar la textura, elasticidad y firmeza. Reduce la merma de cocción
  • En productos cárnicos (jamones, salchichas): mejorar textura, reducir sinéresis, reducir merma de rebanado, reducción de costos (menor uso de carragenina), eliminar o reducir el uso de sal y fosfatos.
  • En panificación: mejorar el volumen y textura en masas congeladas, mejorar la producción al usar harina de trigo con bajo contenido proteico y harina de trigo dañada‎‎, mejora el rendimiento en harinas libres de gluten‎.
  • En pastas: ‎mejora la producción al usar harina de trigo baja en proteínas y harina de trigo dañada‎‎, mejorar la firmeza y elasticidad de pastas y fideos, ‎‎mantener las características de textura deseadas durante largos períodos de tiempo‎
  • En productos a base de vegetales: mejorar o incrementar textura, viscosidad, elasticidad y palatabilidad o mordida cárnica (en productos alternos a la carne), reducir o eliminar uso de estabilizantes, restructurar productos vegetales (por ejemplo, subproductos de tofu), impartir cremosidad.

A nivel comercial es posible conseguir la transglutaminasa en su forma más pura o en sistemas (mezclada con otros ingredientes). La selección del producto dependerá de la aplicación que vayamos a hacer. Por lo general los productos disponibles en el mercado son los siguientes:

  • Transglutaminasa concentrada (TG)
  • Sistema TG con maltodextrina
  • Sistema TG con caseína o caseinato de sodio
  • Sistema TG con colágeno de res
  • Sistema TG con gelatina de cerdo
  • Sistema TG con gelatina de pescado
  • Sistema TG con proteína de soya

Algunos de estos productos pueden venir mezclados adicionalmente con sal, fosfatos, maltodextrina o lactosa dependiendo de sí van a utilizarse en productos cárnicos, lácteos o vegetarianos.

Lo mejor de la Tg está en atreverse a experimentar con ella y verla funcionar en los alimentos, no hay que encasillarla sólo como un ingrediente para «pegar carne», puede utilizarse de maneras aún más creativas combinando las diferentes proteínas de carne, de leche o de productos de origen vegetal para crear nuevos productos. Hace 25 años que se patentó su uso y en nuestros países latinos son pocas las personas o empresas que la utilizan y su campo de aplicación es muy amplio.

Actualmente estoy con un proyecto personal (motivado por la pandemia de covid 19) intentando desarrollar alternativas a los quesos lácteos o también conocidos como “quesos” vegetales y uno de los ingredientes que estoy evaluando es la enzima Tg en “lechadas” vegetales para lograr el mismo efecto que tiene el cuajo renina (enzimas quimosina y pepsina) en la leche de vaca, es decir formar una cuajada a partir de la leche líquida, para luego continuar, en la mayor medida posible, con un proceso similar al de la elaboración de quesos de leche. Así que sí quieres acompañarme con mi nuevo pasatiempo pandémico aquí te dejo el enlace:

QVA | Facebook

Allá te veo y sí tienes dudas sobre el uso de la Tg en alimentos coméntame aquí abajo.

¿Remojar o No Remojar? He ahí el dilema

Dudar vale más que estar seguro

Voltaire


Es muy común escuchar que antes de consumir cualquier grano (cereal), nuez o semilla debemos remojarlos para eliminar un compuesto llamado ácido fítico o fitatos, sin el cual estos alimentos mejorarán su perfil nutrimental y serán más fáciles de digerir.
Hay estudios que confirman la propiedad secuestrante del ácido fítico, es decir, la manera en que este compuesto se une fuertemente a minerales como hierro, zinc, calcio, magnesio y cobre no permitiendo así que estos sean aprovechados para nutrir nuestro organismo. Debido a esto el ácido fítico ha sido totalmente desacreditado, denigrado y acusado de ser un “antinutriente” que debemos evitar a toda costa, algo similar a lo que ha sucedido a otros compuestos incomprendidos como el gluten, las grasas saturadas, el colesterol, entre otros. Siempre queremos clasificar todo en blanco y negro, porque es lo más sencillo, pero lo mejor, en la gran mayoría de las ocasiones, y de manera particular en el caso de los alimentos está en el balance, en los tonos de gris.
Hay información que no se comenta y que nadie sabe, porque no se hace ruido de esta, pero el ácido fítico también efectos benéficos en la salud. Posee actividad antioxidante, antinflamatoria y fortalece el sistema inmunológico. Otro punto importante es que gran parte de las personas no saben que el ácido fítico de granos, nueces y semillas se encuentra principalmente en la cáscara exterior o salvado (la fibra), por lo que al quitar la cáscara eliminaremos gran parte de su contenido, más de lo que se puede eliminar con el remojo
El fitato o ácido fítico, SI, ES CULPABLE, afecta la absorción de hierro, zinc, calcio, magnesio y cobre, pero solo de los alimentos que se consumen en combinación con granos, nueces y semillas, pero NO así de otras comidas o alimentos que se hayan ingerido, en otro momento, durante el día. Es muy importante aclarar también, que los granos, nueces y semillas no son una fuente importante de estos minerales, por lo que sí los combinamos con otros alimentos, ricos en estos minerales, la absorción no se verá afectada por los fitatos y no caeremos en alguna deficiencia nutrimental. Por ejemplo, la leche es rica en calcio, la carne y los mariscos son buena fuente de hierro y zinc. En el caso de llevar una dieta vegana, el hierro y el calcio se pueden encontrar en vegetales como el repollo, brócoli, kale (col rizada) y bok choy (col o nabo chino), así como en alimentos fortificados. Las nueces y semillas son además fuentes concentradas de magnesio y cobre, por lo que es probable obtener suficiente cantidad de estos minerales sí se consumen con regularidad. Existen investigaciones que muestran como el tener una flora intestinal favorable y comer alimentos fermentados, pueden ayudar a degradar el ácido fítico (debido a la enzima «fitasa»). Así que entre una de las opciones viable al remojo de granos, nueces y semillas, para eliminar el ácido fítico, es llevar una dieta bien balanceada e incluir alimentos fermentados para tener una flora intestinal sana.
Bueno, hasta aquí hemos comentado algunas alternativas para neutralizar a nuestro enemigo público alías “el fítico”. Ahora vamos a revisar los procesos tradicionales que se han usado y se usan para combatirlo, que son el Remojo, la Germinación y la Fermentación. Estos procesos se aplican en granos, nueces y semillas para lograr los siguientes fines:

  • Facilitar el Procesamiento. – el remojo ablanda los alimentos y ayuda a reducir los tiempos de proceso (molienda, cocción)
  • Aumentar Valor Nutrimental. – el remojo es una especie de engaño para los granos, semillas y nueces crudas, ya que estas se preparan para germinar y en este proceso hay un cambio significativo en su composición química que tiene entre sus resultados reducir o eliminar antinutrientes, entre ellos el ácido fítico, por lo que se mejora la biodisponibilidad de los minerales
  • Mejorar Digestibilidad. – en la activación de la germinación, los almidones comienzan a degradarse en azúcares, se reconfiguran las proteínas, se producen vitaminas y cambia la estructura química de los minerales, lo que resulta en un alimento más fácil de digerir
  • Mejorar Sabor y Textura. – durante el remojo el cambio de sabor se debe a la liberación en el agua de taninos y otros compuestos de sabor amargo y astringente y surgen sabores más suaves y agradables. La textura mejora al obtenerse una consistencia suave y cremosa que no se puede lograr sin el remojo.

Clic aquí para obtener “La Guía Rápida paso a paso para remojar y germinar granos, nueces y semillas”. Incluye tabla con tiempos de remojo y germinación. —


CÓMO PREPARAR GRANOS, NUECES Y SEMILLAS:
Para preparar correctamente los granos, nueces y semillas, antes de su consumo, podemos elegir entre 2 métodos que son los siguientes:

  1. Remojo o activación
    • Lento (largo)
    • Rápido (corto)
  2. Germinación

El propósito principal de estos métodos, excepto el remojo rápido, es mejorar la calidad nutrimental de granos, nueces y semillas mediante la reducción o eliminación del contenido de fitatos y la desactivación de inhibidores enzimáticos antes de procesarlos para su consumo.


Con el remojo rápido, no se pretende mejorar la calidad nutrimental, es decir no se eliminarán antinutrientes. Su propósito es ablandar y obtener la textura que necesitamos para procesar o cocinar en menor tiempo. Esto es muy útil cuando se requiere de procesar rápidamente los alimentos o no se tuvo tiempo previo a la preparación.


Los tiempos requeridos para remojar hasta germinar son muy diferentes. Por regla general, en el caso de las nueces, entre más dura, mayor será el tiempo de remojo:

  • Remojo prolongado, las nueces más duras como almendras y avellanas necesitan al menos 8 horas.
  • Remojo medio, la nuez de castilla, nuez pecana y nuez de Brasil son más aceitosas y además se hidratan muy rápido, por lo que requieren entre 4 a 6 horas de remojo
  • Remojo corto, la nuez de la india (anacardos), nuez de macadamia y piñones tienen el mayor contenido de grasa y son más blandas por lo que solo requieren de 2 a 4 horas de remojo.


La germinación, es llevar el remojo un paso más adelante, requiere paciencia, atención y algo de planificación. Esto pudiera verse como algo desfavorable, debido a que necesitamos en promedio 3 días, para preparar y usar los granos y semillas como alimento o en algún otro proceso.
Es importante saber que las semillas y granos presentarán un pequeño brote o cola al momento de germinar, pero algunas no. Las nueces, por lo general, no van a brotar, debido a que técnicamente no están crudas. Es posible que algunas nueces e incluso semillas, etiquetadas como crudas hayan sido irradiadas, pasteurizadas o sometidas al calor para romper su cáscara. Por ejemplo, en Estados Unidos, todas las almendras que se venden en ese país deben pasteurizarse por legislación. Por lo tanto, al remojar una almendra, que no está realmente cruda, sólo vamos a poder activar su potencial nutrimental (reducir contenido de ácido fítico), pero nunca germinará.


Las nueces, semillas y granos recién remojados o germinados deben utilizarse de inmediato. Se pueden cocinar los granos y semillas para preparar sopas, postres, etc… o usar las nueces y semillas para preparar alternativas vegetales a la leche, licuados, quesos y cremas.


Si no va a utilizarlos inmediatamente, deshidrátelos para usarlos más adelante como snacks, harinas o productos untables tipo “mantequillas”.


El último proceso utilizado para reducir o eliminar el contenido de ácido fítico es la fermentación, sólo que no se aplica en granos, nueces y semillas enteros, sino más bien en harinas o masas, como por ejemplo en la panificación. Las bacterias acido lácticas y/o las levaduras que llevan a cabo la fermentación liberan fitasas, que son las enzimas encargadas de hidrolizar los fitatos como, por ejemplo, el ácido fítico.


Para reducir el ácido fítico cada método tiene diferentes grados de eficacia, la germinación es mejor que la fermentación y esta a su vez mejor que el remojo. Pero no tienes que elegir una. Utilízalas como herramientas, combínalas y considera también las alternativas que comentamos al inicio.


Así que…. ¿Remojar o no Remojar o Germinar o Fermentar o Eliminar la Cascarilla o Balancear mi Dieta o Consumir Alimentos Fermentados? ¿Alimentos Fermentados? …. ¿Podré cambiar mi yogur por una cerveza o por un tequila? …. He ahí el dilema

Clic aquí para obtener “La Guía Rápida paso a paso para remojar y germinar granos, nueces y semillas”. Incluye tabla con tiempos de remojo y germinación. —